Cómo dos casas que se contradicen te dejan cubrir todos los resultados y ganar pase lo que pase, cómo se calcula cuánto poner en cada lado y qué riesgos reales tiene.
Cada casa fija sus momios por su cuenta. A veces una tiene al equipo A a +120 y otra tiene al equipo B a +110 en el mismo partido. Si apuestas a A en la primera y a B en la segunda, cobras gane quien gane. Eso es un arbitraje, o surebet.
La prueba es sumar las probabilidades implícitas del mejor precio de cada lado. Si dan menos de 100%, hay arbitraje. +120 implica 45.5% y +110 implica 47.6%: suman 93.1%, y ese 6.9% de hueco es tu ganancia sobre lo apostado.
Se reparte la apuesta total en proporción a la probabilidad implícita de cada lado, de modo que cobres exactamente lo mismo pase lo que pase. Con $1,000 y los momios de arriba pondrías $489 a A y $511 a B, y cobrarías $1,075 en cualquiera de los dos casos.
La página de arbitraje hace ese cálculo con los precios que están en el tablero en ese momento, redondeado a pesos enteros, y te dice cuánto poner en cada casa. La ganancia típica es de 1% a 3% del total; en un fin de semana con varios partidos se acumula.
El precio se mueve. Un arbitraje dura minutos; si entras a la segunda casa y el momio ya cambió, te quedas con una apuesta normal. Por eso mostramos cuánto lleva abierto cada uno y cuánto suelen durar.
Las casas limitan cuentas que solo apuestan arbitrajes. También hay que cuidar que las dos apuestas sean sobre lo mismo: un total de hockey con tiempo extra y otro sin él no son el mismo mercado, y ahí el "arbitraje" no existe. El tablero solo compara mercados con la misma definición.
Todo esto está calculado en vivo sobre los momios de las principales casas de México. Más casas, ligas y mercados en camino.
Ver los arbitrajes abiertosActualizado el 14 de septiembre de 2026. Apostar es para mayores de 18 años; juega con responsabilidad.